Ya son tres las ocasiones en las que he tenido la oportunidad de disfrutar de los deliciosos productos de la Brasserie Central. Y digo los productos porque, a comparación de algunos restaurantes de comida francesa donde los mexicanos acostumbramos acercarnos a las especialidades de esta cocina, en este lugar se puede apreciar la calidad de la materia prima sin máscaras.
Cuando llega a tu mesa un producto de primera, se nota. Esta vez, que como dije anteriormente, es la tercera que acudo al lugar (probablemente por mi convicción de que una no es ninguna y que no se puede juzgar una restaurante por la primera visita) pedí al centro media docena de almeja chocolata y media de ostión de Baja California. Cada habitante del DF tiene su lugar favorito para comer mariscos en la ciudad, pero les ruego que si gustan de marisco de altísima calidad, acudan a la Brasserie Central. La frescura es perceptible a primera vista. Las almejas hacen gala de vivísimos colores y los ostiones tienen una textura inigualable. Debajo de la fuente de mariscos, el atento servicio coloca chile verde, cebollita picada, soya, vinagreta de shallots y jugo de limón. Claro que no puede faltar la colección de salsas ampliamente consumidas por el mexicano marisquero. Sin duda, un manjar.
Después llegó a la mesa medio kilo de King Crab grillado a la mantequilla. Me quería morir de placer. Cualquier cosa que exprese sobre esas patotas de cangrejo, sería una declaración insuficiente. Para terminar, pedí un corte de carne kobe, que demuestra su calidad al pasar innecesariamente el cuchillo por ella para cortarla. Y qué decir de las papas a la francesa y la salsa bernesa que lo acompañan. Es como estar en París. Y fue de ese pensamiento que, a mi acompañante y a mí nos surgió la necesidad de conocer al chef, deseo que se nos concedió inmediatamente a través de nuestro amable mesero.
El chef Mark Cryderman se apareció acompañado de su sous-chef y nos sacó de la duda. No es francés. Pero es canadiense… Ya con la presencia del jefe en la mesa, optamos por preguntarle cuál sería el cierre perfecto para nuestra experiencia y, sólo después de decir que “nada deja mi cocina si no es sexy”, nos recomendó lo más sexy en postres: J´Aime Chocolat y el helado de queso de cabra. Y sí son sexies. Para los amantes del vino, la visita a la cava climatizada es un verdadero placer. Como dijo el capitán al llevarnos a ella: “de la vista nace el amor”. Y es cierto. Una experiencia grandiosa, por tercera vez.
Cheers,
Jota Beka
Reservaciones al 5545-5628
Dom a Mar De 1:00 pm a 1:00 am
Mar a Sab De 1:00 pm a 2:00 am
Terraza pa´Fumar
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3 comentarios:
hola JotaBeka
Recibe saludos desde Shanghai. Felicidades, me parece que tu blog y tu estilo de escritura son muy frescos. Voy a regresar(a tu blog) para mantenerme al tanto de la escena gastronomica del df y asi cuando vaya a Mexico saber a donde ir.
Una peticion: podrias poner la direccion, tel y website de los restaurantes que resenas?
Te mando un abrazo y adelante con tu blog
Hola Heidi
No sabes qué gusto me dio recibir un comentario desde tan lejos. Muchas gracias por tus consejos y prometo postear pronto... cuando la vida en esta ciudad en crisis me lo permita.
Saludos desde acá!
Un abrazo
Con todas estas reseñas mas ganas me dan de ir a esa Braseria. Espero poder ir a comer pronto
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